Definiendo el Bienestar Animal
Por Dra. María Guadalupe Torres Cardona, Yolanda Galindo Pérez y Fernanda Navarrete Uribe
Área Académica de Medicina Veterinaria y Zootecnia
Fotografías: Cortesía
Hablar de bienestar animal no es hablar “solo” de trato amable. Es un concepto más amplio: es la calidad de vida de un animal. Incluye su salud, su entorno y cómo se siente (si siente miedo, ansiedad, angustia; o, por el contrario, siente alegría, tranquilidad, seguridad).
¿Qué es bienestar animal?
La definición con mayor reconocimiento internacional, y que hoy guía estándares, políticas y auditorías, proviene de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, 2025). De acuerdo con su Código Terrestre, el bienestar animal es el estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las que vive y muere.
Dicho de forma simple: no basta con que el animal “no esté enfermo”; también importa si puede adaptarse al entorno que le damos sin experimentar dolor, estrés, angustia o frustración, y si tiene condiciones para expresar conductas propias de su especie.
La misma OMSA explica que, para lograrlo, se requiere prevención de enfermedades, atención veterinaria, alojamiento adecuado, manejo correcto, buena alimentación y un ambiente seguro, además de un trato humanitario si se le da muerte por necesidad.
¿Por qué es un tema de interés público?
En la práctica actual, el bienestar animal es un factor crítico que impacta al menos cuatro frentes:
- Ética y responsabilidad social: La ciencia evidencia que muchos animales son seres sintientes y conscientes, capaces de padecer y disfrutar la vida, de modo que cómo los tratamos refleja el tipo de sociedad que construimos.
- Salud y Bioseguridad: Animales con estrés crónico y manejo inadecuado pueden presentar mayor susceptibilidad a enfermedades, con efectos negativos en la cadena productiva y riesgos sanitarios.
- Productividad y economía: En animales de granja, mejores condiciones suelen traducirse en mejores resultados zootécnicos, menos pérdidas y procesos más estables.
- Impacto social: Hoy, la ciudadanía pide evidencia de trato adecuado y digno a los animales. El bienestar animal se vuelve un tema de reputación y responsabilidad.
¿Cómo se ve la falta de bienestar animal en la práctica?
Para hablar de hechos, se observa en dos frentes:
- Lo que vemos en el animal (indicadores directos)
- Heridas, cojeras, condición corporal inadecuada (muy flacos o gordos)
- Respiración difícil, diarrea frecuente, ojos o nariz con secreciones
- Conductas anormales (posturas extrañas, movimientos repetitivos sin función, mayor reactividad
- Miedo excesivo al humano, apatía, aislamiento
- Señales de dolor (inmovilidad, vocalizaciones, inapetencia)
- Lo que vemos en el entorno y en el manejo (indicadores indirectos o causas posibles)
- Falta de agua limpia o acceso a ella
- Alimento insuficiente o de mala calidad
- Alojamiento inadecuado: espacios pequeños, mojados, húmedos, falta de sombra o ventilación
- Manejo brusco: golpes, gritos, arrastre, transporte inadecuado
- Procedimientos dolorosos sin medidas de control del dolor
- Falta de socialización: con el humano o con otros animales
Todos los animales merecen vivir con bienestar.
Los Cinco Dominios: el modelo que ayuda a entender el bienestar animal
La ciencia del bienestar animal se apoya en el enfoque de los “Cinco dominios”, porque ordena el tema de forma simple y completa: nutrición, salud, ambiente físico, conducta y estado mental. Este modelo enfatiza en algo esencial: las condiciones y el manejo de los animales terminan reflejándose en su estado mental, es decir, en lo que sienten. Esto es un punto de suma importancia: el bienestar animal no es solo “evitar lo malo”, también es “permitir lo bueno”, como descanso cómodo, exploración, interacción social, seguridad y trato adecuado y tranquilo.
Ejemplos cotidianos que se pueden aplicar
- En animales de compañía:
- Agua limpia y fresca siempre disponible, y alimento de acuerdo con su etapa de vida
- Paseo, juego y socialización, no aislamiento
- Visitas veterinarias preventivas y control de enfermedad y dolor
- Manejo sin violencia: libre de maltrato y sin castigos que generen miedo
- En animales de producción y trabajo
- Alimentación adecuada (incluir calostro en crías); acceso a agua limpia
- Espacios secos, con cama adecuada y buena ventilación
- Cuidado veterinario: vacunación, desparasitación, diagnóstico y tratamiento oportunos de enfermedades
- Manejo que evite estrés en la sujeción, movilización y transporte
- Uso de anestesia y analgesia en manejos que generan dolor
¿Qué se puede hacer para procurar el bienestar animal?
- No normalizar el maltrato (golpes, abandono, peleas, privación de agua o alimento)
- Reportar ante la instancia correspondiente cualquier situación de maltrato o crueldad
- Elegir prácticas responsables (adopción informada, atención veterinaria)
- Promover educación: enseñar a la población en general a convivir con respeto y cuidado adecuado hacia los animales
- Como sociedad, exigir estándares de bienestar animal hacia todos los animales
Cuando una comunidad entiende e incorpora el bienestar animal, brinda calidad de vida a los animales, mejora su relación con ellos y también mejora su propia calidad ética y social.
El bienestar animal es un tema que nos compete a todos.