Revista Gaceta UAEH

Niños y niñas como agentes de cambio en el uso de medicamentos


Por Patricia Ivonne Baltazar Zavala, estudiante del Doctorado en Ciencias del Comportamiento Saludable del Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) de la UAEH
Fotografía: Freepik


Niños y niñas como agentes de cambio en el uso de medicamentos

¿Sabías que más de la mitad de las personas en el mundo usan mal los medicamentos? La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que recetar, vender o tomar medicamentos sin control está generando un gran problema. Desde usar antibióticos para un simple resfriado hasta acumular jarabes vencidos, el mal uso pone en riesgo nuestra salud, afecta nuestra economía, y provoca que los tratamientos no funcionen como se espera.

Además de hacernos daño a nosotros mismos, también afectamos al medio ambiente sin darnos cuenta. Los medicamentos que tiramos al drenaje o a la basura se convierten en contaminantes que viajan por el agua, dañan océanos, lastiman a los animales y plantas que nos rodean; incluso provocan que las bacterias “superpoderosas” y resistentes. Al desecharlos de forma incorrecta, el impacto negativo es mucho mayor de lo que pensamos.

Sin embargo, intentar cambiar estos malos hábitos en los adultos no ha sido suficiente, ¿Y si en lugar de solo corregir estas costumbres empezamos a evitarlas desde la infancia? Como parte de mi proyecto dentro del Doctorado en Ciencias del Comportamiento Saludable del ICSa, perteneciente a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se propone convertir a la escuela en un espacio donde los niños puedan conocer y aprender sobre los medicamentos. Al crear una cultura de prevención en el salón de clases, estamos cuidando su salud. No se trata de memorizar nombres de medicamentos, sino de entender el valor de cuidarnos y proteger nuestro entorno.



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Debemos tomar en cuenta que los niños aprenden de manera diferente y necesitan herramientas adaptadas a su edad que faciliten su aprendizaje y desarrollen su confianza para tomar decisiones seguras. Al combinar la ciencia con la cultura familiar de forma sensible, podemos lograr que la información sea adecuada, y así poder llegar a transformar y prevenir los malos hábitos en el uso de medicamentos tanto en el hogar como en la comunidad, empezando desde el aula.

Para que esta iniciativa funcione, necesitamos que maestros, padres y alumnos trabajen en equipo. La intención es preparar a los niños para que se conviertan en mensajeros de salud en sus hogares. Ellos tienen el poder de llevar el conocimiento desde la escuela hasta la mesa de su casa, así el aprendizaje no se queda en el aula, sino que transforma el comportamiento de toda la familia.

Esta propuesta busca ofrecer herramientas para que las escuelas y las políticas públicas pasen del papel a la acción, detectando lo que los niños necesitan aprender sobre medicamentos para diseñar programas que nos funcionen en el día a día. Educar hoy a las infancias sobre el uso responsable de los medicamentos es fomentar el mañana de una sociedad sana, donde el bienestar humano y el del planeta caminen en armonía.