Brigada Anti-Baches: Acción Directa sobre el Asfalto
Por Samuel Romero Vite1, Diego Armando Gonzáles Jiménez2 e Israel Cruz Badillo3
Ilustración: Gemini
En México, un bache no es solo un hoyo en el asfalto; es un golpe a la suspensión, un riesgo para los motociclistas, una llanta ponchada y, en ocasiones, una tragedia. Ante la lentitud oficial, un nuevo actor apareció en las calles: el activista civil. Ningún municipio está exento de estos deterioros viales; en temporada de lluvias se multiplican y las cuadrillas de mantenimiento no se dan abasto. El resultado: conductores zigzagueando, ciclistas accidentados y talleres mecánicos cobrando altas sumas. Un solo hundimiento puede costar desde 800 pesos por la reparación de un rin, hasta 15 000 pesos por daños en la suspensión y la dirección.
El problema es estructural: materiales de baja calidad, falta de mantenimiento preventivo y obras públicas que se abren sin sellarse adecuadamente. Cuando los ayuntamientos responden, la atención suele demorar semanas, tiempo en el que la falla crece.
Ante la espera, han surgido colectivos ciudadanos. Algunos casos que se han vuelto virales son:
- "Bacheman" en la CDMX y el Estado de México: Sale de noche con mezcla fría, chaleco reflejante y cámara. Documenta el antes y el después, exhibiendo el abandono urbano.
- Vecinos organizados en Guadalajara: Se cooperan para comprar asfalto en frío y reparar su calle completa durante el domingo. Además, graban tutoriales para que otras colonias repliquen la iniciativa.
- "Adopta un bache" en Pachuca y Monterrey: Empresarios locales apadrinan las reparaciones. A cambio, pintan un pequeño logo junto al parche. Una medida polémica, pero efectiva.
El patrón es el mismo: vecinos que se cansan de reportar al 072 o a las aplicaciones municipales sin obtener respuesta, por lo que deciden poner manos a la obra. Técnicamente, tapar un socavón sin permiso constituye una intervención a la vía pública. Algunos municipios lo toleran si se realiza con el material adecuado y la señalización pertinente; otros han amenazado con multas. Protección Civil advierte que trabajar en el arroyo vehicular sin abanderamiento es peligroso. Sin embargo, los activistas argumentan que resulta más riesgoso dejar el hoyo abierto, por lo que muchos ya siguen protocolos estrictos: chalecos, conos, horarios de bajo flujo vehicular y el uso de mezcla en frío que no requiere maquinaria pesada.
Esta clase de activismo es un arma de doble filo. Por un lado, atiende de inmediato una necesidad comunitaria; por otro, expone la omisión gubernamental. Algunos colectivos siembran flores, otros trazan círculos de colores o colocan letreros que advierten: “Gobierno, aquí te faltó.” Así, el arreglo se convierte en una denuncia pública.
Los funcionarios observan el fenómeno con incomodidad: “Nos hacen el trabajo, pero también nos exhiben”. La reacción institucional no se hace esperar; cada vez más ayuntamientos aceleran las labores de bacheo cuando un daño se viraliza, intentando evitar que la población se les adelante.
Los expertos coinciden en que el asfalto en frío apenas resiste unos meses; es una medida paliativa, no una solución definitiva. Lo que realmente se necesita es mantenimiento preventivo, drenaje pluvial eficiente y una supervisión rigurosa de la obra pública.
Mientras esas políticas integrales se concretan, la acción directa ciudadana cumple tres funciones esenciales:
- Reduce accidentes de manera inmediata.
- Presiona a la autoridad mediante evidencia visible y compartida en redes sociales.
- Reconstruye el tejido social: vecinos que antes no se hablaban terminan trabajando juntos, pala en mano.
Una calle reparada por los propios habitantes es una derrota y una victoria al mismo tiempo. Derrota, porque el Estado incumplió su deber básico. Victoria, porque la gente decidió dejar de esperar. En esa mezcla de coraje, cemento y redes sociales, el mensaje es contundente: si el gobierno no soluciona el problema, la ciudadanía llena el vacío.
Bibliografía
- Excélsior. (s. f.). Baches en CDMX gritan por ayuda: usuarios piden a “El Potro”. Excélsior.
- El Imparcial. (s. f.). Ya te tapé el bache: el activista social de Nuevo León que asfalta los baches con su propio dinero. El Imparcial.
- El Universal. (s. f.). Tiktoker “El Potro” tapa su primer bache en CDMX y causa furor en la red. El Universal.
- Infobae. (s. f.). El caso de ‘El Potro’ reabre el debate: ¿por qué en CDMX multan por tapar baches?. Infobae.
- El Imparcial. (s. f.). Ciudadanos tapan baches al sur de Mexicali con sus propios recursos. El Imparcial.
- ABC Noticias. (s. f.). Ante la omisión oficial, ciudadanos tapan baches con recursos propios en Monterrey. ABC Noticias.
- Periódico AM. (s. f.). A cambio de monedas, jóvenes voluntarios bachean calles de Pachuca. Periódico AM. (s. f.). Obreros voluntarios bachean calles en Pachuca ¿y la alcaldía? Periódico AM.
1Alumno de séptimo semestre de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, ro490004@uaeh.edu.mx
2Alumno de séptimo semestre de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, go424789@uaeh.edu.mx
3Profesor de tiempo completo de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, badillo@uaeh.edu.mx