Familia Universitaria:

La cocina es el lugar donde verduras, frutas, leguminosas, carnes, especias y condimentos adquieren nuevas formas. Como si de una suerte de alquimia se tratara, dan vida a un catálogo errante y efímero de aromas que transitan desde el dulzor de la miel y el piloncillo, pasando por lo ahumado del ocote en el tlecuil de la abuela, hasta el picor del chile tatemado, que recorre la garganta para anidar en lo más profundo de los pulmones y, de paso, aprovechar el viaje para expulsar cualquier mal interno.

Pero la cocina también es el escenario donde se compone una sinfonía de burbujeos de caldos, sopas y pucheros; de ritmos marcados por tapas saltarinas; del chisporroteo que surge cuando la grasa de un corte de carne se funde al calor del carbón, y de los agudos silbidos de ollas y teteras que anuncian que el café está listo.

Nuestra gastronomía es un ente vivo y, por ello, en Revista Gaceta UAEH decidimos dedicar un número especial a los platillos, las bebidas y los ingredientes que forman parte de nuestra identidad. Desde el pulque y las campañas de desprestigio que lo mantienen en constante peligro de desaparecer, hasta los majestuosos banquetes de Moctezuma. También nos adentramos en el acalorado debate que divide a los comensales de Tulancingo, Pachuca de Soto y uno que otro mexiquense: ¿qué es mejor, el guajolote o el pambazo?

Pero no solo nos sentamos a la mesa para saborear nuestra historia; también reflexionamos sobre el valor de los recetarios y su papel como guardianes de la memoria frente a la ausencia forzada.

Nuestro equipo te invita a abrir el apetito, acercar la silla y sentarte a la mesa para disfrutar de esta edición, que está lista ¡Pa’llevar!





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