Revista Gaceta UAEH

La propiedad intelectual en las universidades


Por Víctor Jesús Sánchez Ávila, América Patricia Pontigo Loyola, Laura Carrasco Martínez y Laura Leticia Reyes Glory, Dirección de Transferencia de Tecnología
Fotografía


La propiedad intelectual en las universidades

Existe una estrecha relación entre el desarrollo económico de un país y la producción de la propiedad intelectual que este genera, principalmente en el ámbito de las patentes. Estas protegen productos y procesos que involucran la transformación de la materia y la energía, poniéndose al alcance de los consumidores y de los mercados en forma de artículos y servicios que generan fuentes de trabajo, así como una dinámica positiva para la economía. Además, estos bienes vienen acompañados de signos distintivos, como marcas, lemas o nombres comerciales, y derechos de autor sobre obras artísticas, literarias y personajes, e incluso secretos industriales.

Sin duda, una de las principales fuentes de generación de derechos intangibles de una nación son las universidades y los centros públicos de investigación. Estas instituciones desempeñan una función crucial en los sistemas de innovación y han ganado importancia en el ámbito de la creación de invenciones y la transferencia de tecnologías desde hace varias décadas (OMPI1, 2022).

La ciencia, la tecnología y la innovación originadas en la academia deben servir para dar solución a los problemas y a las necesidades tanto de la sociedad como del mercado. Por ello, se debe asegurar su control y su puesta a disposición en forma de productos, procesos y servicios, labor para la cual la protección de invenciones es la herramienta más adecuada.



La propiedad intelectual en las universidades 2

En la economía actual, la creación de riqueza se sustenta en el conocimiento y en la información, los cuales son recursos inmateriales (OMPI2, 2022).



Los cambios observados en la tendencia de la economía mundial, impulsados por las actividades de patentamiento llevadas a cabo tanto por corporativos como por casas de estudio, han favorecido una mayor transferencia de conocimiento y el aumento de la actividad comercial. Esto se traduce en la creación de nuevos empleos, particularmente en el sector de la investigación y desarrollo, así como en la oferta de bienes novedosos (OMPI1, 2022).

No obstante, la indagación que se realiza solo con el propósito de extraer nuevas enseñanzas, sin relación directa con una necesidad humana o social, también puede dar lugar a tecnología novedosa que resulta ajena al mercado o que desplaza a los antiguos servicios. A menudo, el sector comercial no reconoce la urgencia de estas innovaciones hasta que ya existen. En tales escenarios, se debe admitir que el futuro de este tipo de creaciones residirá en la aplicación correcta de una estrategia de comercialización (OMPI2, 2022).



Si bien es cierto que las universidades y los gobiernos tienen la capacidad de fomentar el progreso tecnológico, es el sector privado el que efectivamente establece los vínculos para su despliegue entre los países (OMPI3, 2023).



Las entidades públicas deben encargarse de que se reconozca debidamente el valor del saber previo. Se deduce que, en la mayoría de las ocasiones, los socios del sector privado pretenden negociar únicamente con la fuerza de trabajo. Con frecuencia, los catedráticos a quienes se les propone participar en actividades de investigación conjuntas o bajo contratos son expertos internacionales e indudables referentes nacionales en sus respectivas disciplinas, un hecho que debe reflejarse cabalmente en el valor monetario e intelectual de sus contribuciones (OMPI4, 2022)



La propiedad intelectual representa el esfuerzo para que las instituciones educativas sean algún día la fuerza innovadora de los países, evitando que solo las empresas carguen con esa tarea.



En el ámbito académico, el registro de patentes proporciona a los profesores investigadores y a los alumnos la oportunidad de evolucionar, crecer y desarrollarse de manera personal y profesional. Sin importar el grado o el reconocimiento que se tenga, se valora el carácter de creador, inventor, diseñador o desarrollador, de conformidad con el artículo 39 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial. Al comercializar dichos registros, se abre la posibilidad de transferir conocimiento a las empresas y los gobiernos, o bien, de convertirse en emprendedores.

Además, este tema posee una característica persuasiva, ya que durante la socialización de la información entre la comunidad universitaria se dan a conocer las ventajas de su ejercicio. Al recorrer el camino de la investigación, el desarrollo y la innovación, se fomenta una cultura emprendedora que permite a los individuos convertirse en directores ejecutivos o tecnológicos de su propia firma. Esto genera fuentes de trabajo y beneficios a la sociedad, cumpliendo así uno de los fines fundamentales de la universidad: la generación, transferencia y aprovechamiento del saber. Este atributo resulta esperanzador para el progreso social y es la prueba de por qué la gestión del intelecto se considera estratégica tanto en la academia como en la iniciativa privada y gubernamental.

Se debe tener en cuenta que, para que estos derechos estén disponibles para los usuarios y los mercados, cada uno de los actores del ecosistema debe hacer su parte. El alumno tiene que completar su trabajo experimental y entregar los resultados a su asesor de tesis, el investigador necesita realizar estudios de impacto apoyándose en los gestores tecnológicos, y estos últimos deberán velar por el éxito de la protección legal, la transferencia y la comercialización bajo las condiciones más favorables. Como señala la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (2022), gestionar consiste en conciliar activamente la oportunidad con el contexto del mercado, así como destinar recursos a la consecución de un fin lucrativo.

Estimado lector y miembro de la comunidad universitaria de la UAEH, si deseas conocer más sobre estos temas, te invitamos a leer las entregas anteriores de la revista Creativum en el micrositio de la Dirección de Transferencia de Tecnología a través del siguiente enlace: https://www.uaeh.edu.mx/didi/transferencia-tecnologia/creativum.html.



Propiedad intelectual, la estrategia para la innovación



La propiedad intelectual en las universidades 3

Referencias:

  • OMPI1. (2022). Módulo 1: Introducción al derecho de patentes. DL-170 (DL170S22S3) Curso de especialización sobre los conceptos básicos de las patentes. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
  • OMPI2. (2022) Módulo II. Las perspectivas económicas de la gestión de la propiedad intelectual. DL-450 (DL450S22S2) Gestión de la propiedad intelectual. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
  • OMPI3. (2023). Módulo 8. Hacia una economía verde. DL-318 (DL318S23S1) Búsqueda de información sobre patentes. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
  • OMPI4 (2022). Módulo V. Comercialización de la propiedad intelectual. DL-450 (DL450S22S2) Gestión de la propiedad intelectual. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.