Rafael Cravioto Muñoz: el libro seguirá siendo la urna de las ideas
Por Martha Lorena Sánchez García
Foto: A Cortesía y Canva AI
En 1988, durante la primera edición de la entonces Feria del Libro Universitario (Ferilu) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), el profesor Rafael Cravioto Muñoz expuso de manera magistral el breve ensayo El libro: La cultura. Este destacado personaje, oriundo de la ciudad de Pachuca, estudió el bachillerato en el Instituto Científico y Literario (ICL), antecedente inmediato de nuestra casa de estudios; posteriormente, alcanzó el grado de profesor por la Escuela Normal de la entidad y el de maestro en Ciencias de la Educación por la Escuela Normal Superior.
Durante muchos años, Cravioto Muñoz ejerció la docencia en la Escuela Preparatoria Número 1 y destacó como un gran promotor de los cafés literarios en la capital hidalguense. También fue director del periódico El Sol de Hidalgo. Su obra literaria abarca principalmente la poesía y el ensayo; precisamente de este último género rescatamos el texto antes mencionado, el cual resulta ad hoc para los festejos de la 39 Feria Universitaria del Libro (FUL) que organiza la máxima casa de estudios de la entidad.
A pesar de haber transcurrido 38 años, las ideas plasmadas en el escrito que nos ocupa aún siguen vigentes. Cravioto afirmaba que el libro es un ser vivo y evoluciona como todo lo que tiene vida; en consecuencia, no es la verdad revelada ni la verdad eterna, y un buen juicio le hará entrar al lector en la certeza de hoy y en el error de ayer. Asimismo, el autor agregó que la obra escrita no es un dogma, sino un poderoso auxiliar del pensar y del sentir.
Volviendo a la Feria Universitaria del Libro, este magno evento nació el 9 de agosto de 1988, teniendo como primera sede los portales de la céntrica Plaza Juárez, en Pachuca de Soto. Dados los excelentes resultados académicos, se buscó un espacio más amplio que permitiera albergar las múltiples actividades que encierra la organización de esta fiesta cultural. Finalmente, en el año 2011, las autoridades universitarias destinaron las instalaciones del Polideportivo Carlos Martínez Balmori, ubicado al interior de la Ciudad del Conocimiento. Este recinto funcional permite a la institución vincularse con un mayor público de lectores, editores, libreros, autores, pensadores y académicos en torno al texto impreso.
El ensayo El libro: La cultura nos lleva a recorrer las maravillas que el usuario puede encontrar al adentrarse en la lectura, a la vez que invita a explorar los volúmenes denominados determinantes, aquellos que han llegado a adquirir un carácter de dogma, como la Biblia o Don Quijote de la Mancha. No obstante, la interpretación de cada persona variará según su propio acervo cultural, y es un hecho indiscutible que el mundo futuro tendrá sus propias obras determinantes. El autor también dedica una buena parte de su escrito a detallar las "otras lecturas", explicando que existen apreciaciones musicales, pictóricas y arquitectónicas para las cuales se requiere un conocimiento especializado. Después de todo, no todos los espectadores pueden descifrar las notas de la Novena Sinfonía de Beethoven, comprender la compleja arquitectura de una catedral o interpretar el simbolismo de Coatlicue, diosa de la cultura azteca.
Con especial énfasis, Cravioto hizo un llamado a las relecturas, un ejercicio que significa revisar un tomo no como un simple vistazo a sus páginas, sino como un acto de juzgar y reflexionar profundamente sobre el contenido. Esta práctica, aseguraba, llevaría a nuevas técnicas de interpretación y a la elaboración de un discurso novedoso, acorde a las ciencias y a la modernidad. Para sustentar su punto, aseveró que los grandes pensadores de la historia, como Platón, Aristóteles y Tomás de Aquino, se enfrentaron constantemente a la relectura, con lo cual enriquecieron sus tesis en la ciencia, el arte y las creencias.
A manera de conclusión, el profesor aseguró que los libros no envejecen, y para ello estableció la premisa de que hay textos jóvenes y textos viejos. Explicó que el libro joven no es necesariamente una obra ajustada a la modernidad, ya que puede ser la recreación del pasado, sentida como algo pretérito pero vivida intensamente en el presente; bajo esta lógica, recomendaba ampliamente la novela Noticias del Imperio de Fernando del Paso. Esto marca una diferencia con los libros viejos, los cuales definió como aquellos que son ampliamente conocidos y que representaron una gran novedad exclusivamente para su tiempo.
En este documento, el académico hidalguense reflexiona de manera breve pero certera sobre nuestra naturaleza, señalando que los dos vértices de lo humano son el individuo y la persona. Por uno de esos ángulos el ser humano es natural, es decir, individuo; por el otro es cultura, es decir, persona. Mientras que el individuo obra, la persona actúa, convirtiéndose en el protagonista del maravilloso drama de la existencia, a veces como autor y siempre como actor. Al dialogar con la naturaleza, de ese mismo encuentro brota la cultura como la principal pauta de conducta del quehacer cotidiano.
Sin duda, este ensayo merece una reflexión profunda que permita seguir dialogando sobre el impacto del intelecto. Cabe destacar que El libro: La cultura ha sido editado en dos ocasiones por la UAEH y, en reconocimiento a su invaluable legado, el Congreso local le otorgó a su autor la medalla post mortem Miguel Hidalgo y Costilla.
El libro seguirá siendo la urna de las ideas
Honremos su memoria difundiendo su obra académica.